Atlas Mundial de Aeroalergenos

The World Allergy Organization (WAO), una organización internacional fundada en 1951, formada por un total de 92 Sociedades Científicas de Alergología e Inmunología Clínica, de ambito nacional (entre ellas está la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica), regional o incluso supranacional (como la European Academy of Allergy and Clinical Immunology), está elaborando un Atlas Mundial de Aeroalergenos, que pone a disposición de la población a través de su página web.

Los aeroalergenos son los alérgenos que, transportados por el aire, pueden entrar en contacto con las vías respiratorias del ser humano u otras mucosas, y producir una alergia respiratoria: uno de los ejemplos más típicos lo contituyen los pólenes, aunque hay otros muchos.

Disponer de una base de datos en la que, de un vistazo, tanto pacientes como profesionales podamos conocer la distribución mundial de los aeroalergenos, su interés alergológico y sus niveles, en aquellos casos en que puedan medirse, constituye un recurso utilísimo que sin duda aportará información para la investigación y la asistencia de los pacientes alérgicos, y de esa forma repercutirá positivamente en la salud de los mismos.

El Atlas Mundial de Aeroalergenos se encuentra en una fase precoz de su desarrollo, pero ya se puede consultar online. Se nutre de los datos que la WAO recibe de los Comités de Aerobiología de las distintas Sociedades Científicas que forman parte de esta organización. Se ha dividido el mapa mundial en 5 zonas, de las cuales la región D corresponde a Europa. De momento, en esta región existen datos disponibles de España, Francia e Italia, nada más, aunque la intención es ir ampliando el listado a medida de se disponga de más información. La información referente a España es bastante completa.

Lamentablemente, los textos únicamente están en inglés, pero, una vez hayamos traducido a este idioma el alérgeno concreto que nos interesa buscar, no es difícil identificar la información que el atlas presenta.

Si quieres explorarlo, pulsa sobre la imagen siguiente:

World Atlas of Aeroallergens

Aeroalergeno

Aeroalergeno es uno de los términos que utilizamos en medicina para referirnos al alérgeno que, transportado por el aire, puede entrar en contacto con las vías respiratorias del ser humano u otras mucosas, y producir una alergia respiratoria.

El término aeroalergeno incorpora, como puede verse, el prefijo aero-, que hace referencia a su vinculación con el aire. Es un término tremendamente utilizado en la disciplina de Alergología, aunque, por su especificidad, ni siquiera aparece en el Diccionario de Términos Médicos de la Real Academia Nacional de Medicina (y tampoco, lógicamente, en el Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española, pues este último tiene un carácter más general).

Neumoalergeno es un término que se utiliza como sinónimo del anterior. Incorpora el prefijo neumo-, que procede del griego y significa “perteneciente o relativo al pulmón”.

Nótese que tanto esta palabra como la anterior se utilizan casi exclusivamente como palabras llanas, aunque lo lógico sería que conservaran la condición de esdrújula del término alérgeno.

También es habitual encontrar la expresión “alérgenos inhalantes“, ya que el término inhalante (ausente de igual modo en el Diccionario de la Lengua de la Real Academia Española), significa, según el Diccionario de Términos Médicos de la Real Academia Nacional de Medicina, “que puede ser inhalado”, y se considera sinónimo de inhalatorio: por ello, “alérgenos inhalatorios” o “alérgenos inhalados” son expresiones prácticamente intercambiables.

Cualquiera de esas denominaciones puede emplearse, pues, para referirnos a esas sustancias vehiculizadas por el aire que pueden causar alergia al ser inhaladas por las personas. Entre ellas, lógicamente, los pólenes y las partículas procedentes de los ácaros del polvo doméstico (a las que, en sentido amplio, nos referimos de forma genérica como “ácaros del polvo doméstico”, pero que realmente se trata de sus excretas y de fragmentos de sus cuerpos) o de otros artrópodos (como las cucarachas), pero también otras de procedencia diversa como los epitelios y pelos de animales, hongos (cuyas esporas pueden igualmente ser vehiculizadas por el aire), o incluso partículas de látex, una sustancia de la que hablaremos en futuras entradas: en sentido estricto, podría defenderse que cualquier sustancia capaz de acceder al aparato respiratorio y producir una alergia por esa vía podría considerarse un aeroalergeno, pero, en la práctica, reservamos esta expresión (perdón: estas expresiones) para referirnos a aquellas sustancias que se comportan como tal de forma habitual.

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