Quinientas entradas… y creciendo.

Ésta de hoy es nuestra entrada número 500. Decir que quinientas entradas en un blog son muchas entradas es una obviedad. Durante estos meses (este blog todavía no ha cumplido dos años de vida) hemos compartido recursos de utilidad para personas con alergias e intolerancias alimentarias, hemos destacado avances científicos, hemos analizado el modo en que la prensa generalista aborda estas enfermedades, hemos proporcionado recomendaciones de utilidad, dado noticia de los cambios normativos, hemos clarificado conceptos, …

Cuando iniciamos este blog, sabíamos en el ámbito de las enfermedades alérgicas, con todas sus implicaciones (médicas, psicológicas, sociales, antropológicas, …), había mucho que contar, mucho que aportar a los usuarios de internet con ganas de aprender sobre la materia. Quinientas entradas más tarde, apenas tenemos la sensación de estar empezando.

Nuestra intención es seguir aquí, con nuestra cuenta de Twitter (@Alergologos) y nuestra página en Facebook (https://www.facebook.com/Alergia-y-Asma-Andaluc%C3%ADa-207667309443785/) ayudándonos a difundir nuestros contenidos en las redes sociales, mientras vosotros nos sigáis haciendo saber que lo que hacemos es apreciado.

Y como nuestra intención es que este blog esté vivo y en permanente actualización, permitidnos aprovechar esta entrada para actualizar dos de nuestras aportaciones pasadas:

1.- ArbolApp.

La primera de ellas se refiere a la aplicación ArbolApp, la aplicación desarrollada por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) para ayudar a identificar árboles silvestres. Desde que nosotros hablamos de ella en este blog (en noviembre de 2014, coincidiendo con su lanzamiento como aplicación para dispositivos móviles), ArbolApp ha tenido más de 157.000 descargas en Android y más de 47.000 en iOS. Ahora, ArbolApp ha dado un salto cualitativo, lanzando una página web con los mismos contenidos y funciones de la App. El objetivo de esta página web es permitir el acceso al recurso a personas que utilizan otros sistemas operativos o que no tienen acceso a dispositivos móviles, como puede suceder en el ámbito educativo.  ArbolApp, de hecho, es un recurso diseñado para su uso en el medio natural, incluso en zonas donde no hay conexión a internet, ya que, una vez instalada la aplicación, sus contenidos y funciones son accesibles offline (con capacidad paa actualizarse automáticamente cuando se conecte a una red wifi) Otra de las mejoras de ArbolApp es que se han ampliado el número de especies incluidas, incorporando 25 nuevas, con lo que la aplicación y la página web incluyen un total de 143 árboles que pueblan bosques y demás hábitats naturales de la España peninsular, Portugal continental, Andorra y las Islas Baleares. Según su responsable de contenidos, Felipe Castilla, “entre las incorporaciones hay especies autóctonas que no se recogieron en la primera versión por ser plantas que solo ocasionalmente alcanzan porte de árbol, como el boj o el brezo, o especies no autóctonas que se asilvestran con menos frecuencia, como el granado o la morera”.

Si quieres acceder a la página web de ArbolApp, pulsa sobre su logotipo:

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2.- Para-fenilendiamina.

La segunda de las actualizaciones que queremos aportar hoy se refiere a la Para-fenilediamina, la sustancia que abordamos como alérgeno del mes el pasado febrero. Cuando hablamos de este alérgeno señalábamos que, debido a sus múltiples aplicaciones industriales, uno de los posibles mecanismos de sensibilización es el contacto reiterado en el ámbito laboral. El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, entidad dependiente del Ministerio de Empleo y Seguridad Social con funciones de análisis y estudio de las condiciones de seguridad y salud en el trabajo y promoción y apoyo a la mejora de las mismas, ofrece en su página web una ficha dedicada a esta sustancia, en la que analiza los riesgos que puede implicar en el ambiente laboral. Pulsa sobre la imagen si quieres acceder a la ficha:

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Fórmulas lácteas hidrolizadas y alergias alimentarias: ¿El fin del sueño?

La leche materna constituye el primer alimento que toma el bebé, y le proporciona todo cuanto necesita para su desarrollo en los primeros meses de vida. Aunque no hay suficiente evidencia para concluir de forma taxativa que la lactancia natural previene las alergias, sí está ampliamente aceptado que previene otras diversas enfermedades, y por todo lo anterior se aconseja con carácter general. Las guías clínicas recomiendan lactancia materna exclusiva durante los cuatro a seis primeros meses (la Organización Mundial de la Salud se inclina por seis meses) y con alimentación complementaria durante al menos de uno a dos años de edad del bebé. Cuando se cesa en la lactancia natural, o incluso antes si las madres no pueden o no desean dar el pecho, se utilizan sustitutos de la leche materna.

Con el nombre de fórmulas hidrolizadas nos referimos a una serie de fórmulas lácteas en las que las proteínas se han roto artificialmente por efecto de enzimas, descomponiéndose en fragmentos peptídicos más pequeños y menos alergénicos.

Tradicionalmente, las guías clínicas sobre alimentación de los lactantes en casi todo el  mundo han recomendado el empleo de fórmulas hidrolizadas en lugar de fórmulas de leche de vaca convencionales para prevenir la alergia a la leche en niños de alto riesgo, a pesar de que no está del todo claro que haya evidencia suficiente para apoyar esta recomendación. Es más, según la Food and Drug Administration norteamericana (FDA, la Agencia de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos) las fórmulas hidrolizadas también implicarían un menor riesgo de aparición de eczemas que las fórmulas convencionales.

Sin embargo, el último número de The British Medical Journal incluye un trabajo que pone en cuestión esa convicción. Se trata de una revisión sistemática y metaanálisis, cuyos autores, encabezados por Robert J Boyle, han analizado los datos de 37 ensayos clínicos disponibles en la literatura científica que habían sido llevados a cabo con más de 19.000 bebés, con el objetivo de evaluar si la leche de fórmula hidrolizada se asocia efectivamente, frente a las fórmulas convencionales, con un menor riesgo de alergia a la leche y de eczemas, muy especialmente en bebés de alto riesgo. Se trata del estudio más completo y con evidencias más fuertes de todos los llevados a cabo hasta ahora sobre este tema. Y sus resultados son desconcertantes, pues no apoyan lo que se creía previamente.

Los autores concluyen que, de acuerdo con sus resultados, las fórmulas lácteas hidrolizadas no se asocian con una reducción del riesgo de eczemas, sibilancias o alergias alimentarias (incluida la alergia a la leche de la vaca) frente a la utilización de fórmulas lácteas no hidrolizadas. Como ellos mismos afirman, entonces, sus hallazgos no apoyan las recomendaciones que hacen las actuales guías clínicas de utilizar fórmulas hidrolizadas para prevenir la enfermedad alérgica en lactantes de alto riesgo.

Una sorpresa, sin duda.

Parece que, hasta ahora, las fórmulas hidrolizadas se recomendaban para prevención de alergias, a pesar de no existir una evidencia concluyente, con la esperanza de que podrían, en efecto, prevenirla y que, en cualquier caso, no era previsible que causaran ningún daño. Sin embargo, a la vista de estos nuevos hallazgos resulta razonable revisar las guías que hacen esas recomendaciones. Probablemente sea más beneficioso reorientar el planteamiento para reforzar la recomendación de la lactancia natural y demandar de las empresas comerciales que fabrican estos productos un mayor esfuerzo de investigación para mejorarlos.

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