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La inmunidad, contada a los niños

«Érase una vez… el hombre» es el nombre de una serie de televisión creada por Albert Barillé en los estudios Procidis, y difundida originalmente por la cadena francesa France Régions (FR3) a partir de 1978. A lo largo de 26 episodios, ofrecía material educativo en formato de dibujos animados sobre la historia de la humanidad con especial énfasis en los más relevantes acontecimientos históricos, para brindar a los niños la posibilidad de aproximarse a esa materia de una forma entretenida e incluso, a ratos, divertida.

El éxito de la serie llevó a que se realizaran otras con un planteamiento similar, dedicadas a divulgar otros aspectos relevantes del conocimiento humano, y cuyos títulos tenían en común las tres primeras palabras que remitían indisimuladamente a la serie en la que se inspiraban: «Érase una vez…» . «Érase una vez el espacio«, o «Érase una vez los inventores«, son dos ejemplos de estas otras producciones, que incluso aprovechaban los personajes diseñados para la serie original (un grupo de sujetos con fisionomías diversas cuyos rostros se repetían en los miembros anónimos de la sociedad o incluso en la representación de diversas celebridades), con los cuales los espectadores ya estarían familiarizados.

A la que queremos referirnos hoy, no obstante, es a «Érase una vez la vida«, creada igualmente por Albert Barillé en los estudios Procidis y emitida por vez primera por Canal+ Francia a partir de enero de 1987. «Érase una vez la vida» se centra en los aspectos referentes al cuerpo humano y su funcionamiento, y en aspectos relacionados con la salud y la enfermedad, aprovechando incluso para hacer algo (desde una perspectiva muy simple, destinada al público infantil) de educación para la salud. Uno de sus capítulos está dedicado a presentar conceptos básicos del  sistema inmunitario, bajo el título «Los centinelas del cuerpo«.

Puesto que sus destinatarios principales son los pequeños de la casa, el planteamiento es muy simple, sin entrar en gran profundidad para no sacrificar el aspecto lúdico. Pese a ello, o quizás precisamente por ello, es un excelente  recurso para que los niños disfruten de una primera aproximación al concepto de sistema inmunitario y su funcionamiento (especialmente si tienen la suerte de contar con la compañía de un adulto que les pueda aclarar las dudas que se planteen).

Puedes acceder al episodio completo pulsando sobre la imagen:

vida

Los olivos de Uchda tienen los días contados

Uchda (también transcrito en español como Uxda) es una ciudad situada en el nordeste de Marruecos, a unos 60 kilómetros al sur de la costa mediterránea: capital de la Región Oriental marroquí y fronteriza con Argelia, tiene una población estimada de aproximadamente medio millón de habitantes. Debido a su adecuada adaptación al clima y al terreno, los olivos han sido tradicionalmente allí un cultivo muy apreciado, incluso como árboles ornamentales. Según declaraciones de su actual alcalde, representan el «90% de los árboles plantados en los últimos años en algunos barrios».

Sin embargo, esa situación parece haber llegado a término: las autoridades municipales han decidido prohibir los olivos, y se exige que los ya existentes dentro del perímetro de la ciudad (en aceras, parques públicos o jardines particulares) sean arrancados antes del final del presente año. El motivo esgrimido para ello es la repercusión negativa que tienen sobre la salud de las personas alérgicas a su polen.

Finalizado el plazo mencionado, la agencia urbanística dependiente del poder municipal se encargará de arrancar aquellos olivos que queden (algo en lo que se asume que podrán invertirse varios años, pues los actualmente existentes se cuentan por millares), corriendo los gastos de la operación por cuenta de los propietarios. Los árboles desalojados podrán ser replantados fuera de la ciudad, o vendidos: no se trata de destruirlos, sino de proteger la salud de los vecinos que padecen alergia a su polen.

olivo

En general, los poderes públicos, como parte de sus competencias, suelen adoptar medidas para proteger la salud de la población. Tales medidas no son únicamente de tipo asistencial, sino también preventivas y de promoción de la salud. Para priorizar unas frente a otras se atiende a circunstancias de muy diverso tipo, ya sean biológicas, geográficas, climatológicas, económicas, culturales, …

En el caso de España, el artículo 43 de nuestra vigente Constitución de 1978 reconoce el derecho a la protección de la salud, e impone a los poderes públicos la obligación de adoptar las medidas necesarias para  garantizar tal derecho: en ello se implican todas las administraciones públicas (estatal, autonómica, local). El espectro de actuaciones posibles es amplísimo: desde dotarnos de un Sistema Nacional de Salud con vocación de universal hasta la prohibición de comportamientos que puedan resultar nocivos para el propio sujeto o para otras personas.

Puesto que aquí, todavía, medidas como la descrita arriba no son habituales, podrían parecerle a alguien desproporcionadas. Sin embargo,  el alcalde de Uchda defiende que el decreto municipal de erradicación de los olivos cuenta con la aprobación de una gran parte de los habitantes de su ciudad; mientras que, probablemente, medidas que hoy asumimos aquí como habituales, a un observador externo podrían parecerle desconcertantes (¿prohibir la venta de alcohol a adultos exclusivamente en determinadas franjas horarias del día, por ejemplo?). Ocurre, por otra parte, que la instauración de medidas que inicialmente encuentran la oposición franca de una parte no desdeñable de la población (como aquí ocurrió en su momento con la prohibición de fumar en establecimientos abiertos al público), con el paso del tiempo van asumiéndose como normales, y aceptándose por un sector cada vez más amplio de la sociedad.

A veces, como en el ejemplo de Uchda, proteger la salud de unos implica limitar intereses de otros, y no es siempre fácil conciliar ambos valores. Pero en esa ciudad, sin ir más lejos, probablemente muchos alérgicos al polen del olivo van a ganar calidad de vida de un modo importante. Y muy pronto.