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Manual para el Manejo de Intolerancias y Alergias Alimentarias en los Campamentos Scouts

«Intentad dejar este mundo mejor de como lo encontrasteis«: esa es la frase que constituye el epitafio en la tumba de Baden-Powell en KeniaTry and leave this world a little better than you found it«), porque fue una de sus enseñanzas más recordadas.

Robert Baden-Powell (Robert Stephenson Smyth Baden-Powell, 1857-1941) fue un actor, pintor, músico, militar, escultor y escritor británico, pero sobre todo es recordado por haber fundado el Movimiento Scout Mundial.

Tras experimentar la sorpresa de que un libro destinado al público adulto en el que había plasmado experiencias e impresiones de su vida militar interesaba a muchachos e incluso estaba siendo usado como libro de texto en escuelas, decidió profundizar en la educación de los jóvenes, volcándose en la creación de una organización que pretendía la educación integral del individuo con base en el fomento de la responsabilidad, la solidaridad y el contacto con la naturaleza (el escultismo).

Desde el primer campamento Scout, que tuvo lugar en la isla de Brownsea en la bahía de Poole (Inglaterra) en 1907, hasta la actualidad, el escultismo se ha convertido en un movimiento mundial en el que han participado, con mayor o menor implicación, más de 500 000 000  de hombres y mujeres de la mayor parte de países y culturas.

Pero ¿por qué hablamos hoy, aquí, de ellos?.

ASDE Scouts de España (Federación de Asociaciones de Scouts de España, en la que están presentes 18 Organizaciones Federadas de Scouts de España), en una iniciativa loable, reflejo de su voluntad integradora y de su implicación en garantizar la seguridad de sus miembros, acaba de presentar su Manual para el Manejo de Intolerancias y Alergias Alimentarias en los Campamentos Scouts, el cual ha sido realizado con la colaboración del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Dicho manual recoge una introducción a las reacciones adversas a los alimentos, tanto por alergia como por intolerancia de otras causas, recomendaciones básicas y precauciones especiales, descripción de síntomas generales y pautas de actuación, abordando de forma separada la intolerancia a la lactosa, alergia a las proteínas de la leche de vaca, alergia a frutos secos, celiaquía, alergia al huevo, al pescado, al marisco y a la fruta, así como una bibliografía actualizada con links a las referencias. se incluye también un capítulo dedicado a la diabetes, lo cual puede explicarse por la importancia de la dieta en el control de esta enfermedad.

La publicación está disponible de forma gratuita en internet:

Scouts

 

Campamentos de verano: recomendaciones para una estancia segura

Tal como referíamos en nuestra entrada de ayer, en el verano es más frecuente pasar temporadas fuera de casa, disfrutando de la compañía de personas que no son nuestros familiares directos y, en el caso de los niños, bajo el cuidado de quienes no son los mismos que durante el resto del año se hacen cargo de vigilar sus circustancias y necesidades.

Consciente de esa realidad, la Sociedad Española de Inmunología Clínica, Alergología y Asma Pediátrica (SEICAP) ha elaborado un listado de recomendaciones dirigido a monitores y profesores de campamentos de verano, para minimizar los riesgos a los que se exponen los niños alérgicos que acuden a ellos y saber actuar en caso de que se produzca alguna reacción,

Dichas recomendaciones son las siguientes:

1.- Debe designarse una persona o personas responsables de la atención de niños con alergia o asma, quienes deberán saber cómo actuar en caso de reacción. Incluso en los casos en que el campamento no cuente con servicio médico o de enfermería, debe haber una persona, no necesariamente profesional sanitario, que cuente entre sus competencias expresas la de gestionar los riesgos y dirigir la actuación en caso de presentarse una reacción.

2.- Este responsable deberá poseer una copia del informe médico que haya elaborado el especialista encargado de la asistencia del niño, en el que figuren el diagnóstico y el tratamiento prescrito.

3.- Tanto el responsable designado como las otras personas encargadas del cuidado de estos niños deben recibir formación de un profesional sanitario. El personal de cocina y de comedor debe estar informado de las alergias alimentarias que puedan tener los niños que participan en el campamento.

4.- El responsable deberá custodiar la medicación, inhaladores o adrenalina autoinyectable, en un lugar seguro pero accesible en caso de emergencia, y garantizar su adecuada conservación. También tendrá que saber administrarla correctamente en el caso de que sea necesario y urgente.

5.- El personal debe saber identificar y evaluar el tipo de reacción, valorando qué tipo de síntomas está manifestando el menor para poder administrar el tratamiento correcto:

Los síntomas más comunes son: Picazón o leve sarpullido en la boca y labios; Urticaria, ronchas o picor de extremidades u otra zona del cuerpo; Enrojecimiento y lagrimeo de los ojos; Estornudos repetitivos, picor nasal y moqueo abundante.

Los síntomas más graves, y que requieren una actuación inmediata, son los siguientes: Ronquera, garganta cerrada, tos repetitiva e hinchazón en lengua, parpados, labios u orejas; Respiración entrecortada, agotamiento, piel o labios azulados; Pulso débil, presión arterial baja, desvanecimiento y palidez.

6.- En caso de reacción alérgica, el personal a cargo del menor deberá saber actuar de forma rápida y segura, lo cual implica: a) No dejar NUNCA al niño sólo; b) Llamar a urgencias y comunicar la reacción alérgica; c) Aún cuando no se consiga contactar con los padres o tutores legales del menor, no dudar en administrar la medicación correspondiente; d) Después de administrar la medicación, SIEMPRE se deberá llevar al niño a un centro médico.

7.- Se recomienda la administración precoz de adrenalina ante los síntomas más comunes, para evitar su progresión a una reacción grave y, en caso de que ésta se presente, se deberá usar de forma obligatoria.

8.- Se deberá disponer de la autorización pertinente para actuar siguiendo las recomendaciones anteriores. Ninguna actuación sanitaria está exenta de riesgos, pero las medidas expuestas arriba han demostrado ser altamente eficaces, incluso asumiendo sus posibles complicaciones, para salvar la vida o evitar un deterioro importante al niño que está padeciendo una reacción alérgica.  Es importante, por ello, que el personal responsable de llevarlas a cabo no se sienta tentado de inhibirse por miedo a reclamaciones judiciales por las consecuencias de administrar la medicación de urgencia o rescate. Para ello, el permiso para su administración en caso de necesidad deberá ser explícito y constar por escrito.

Son, todas ellas, recomendaciones razonables y que no requieren una estructura excesivamente compleja para su puesta en marcha.   Si quieres descargarlas en formato pdf, la SEICAP las ha colgado en su página web para ofrecerlas a los visitantes interesados: aquí.

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