Administración pública e iniciativas privadas hacia un objetivo común: la seguridad del alérgico.

Que la entrada en vigor de la nueva regulación de la información alimentaria con la incorporación de las directrices establecidas por el Reglamento de la Unión Europea 1169/2011 implicaría ciertos cambios para los establecimientos de hostelería era previsible… y era, además, lo que se pretendía. Que esos cambios están suponiendo un esfuerzo de adaptación para tales establecimientos no es, tampoco, ninguna sorpresa. Y que ese esfuerzo de adaptación debe conllevar una formación específica en la materia es también una obviedad.

restaurant-file0001019361946

Con la intención de contribuir a hacer más fácil la transición, el Ayuntamiento de Málaga ha puesto en marcha una campaña informativa en materia de intolerancias y alergias alimentarias, que se centrará en una primera fase en los establecimientos hosteleros así como en las escuelas infantiles de la ciudad. Dicha campaña se lleva a cabo desde el servicio municipal de Sanidad, y cuenta con la colaboración de la Asociación de Celiacos de Málaga (ACEMA) y la Asociación Andaluza de Alergia a Alimentos (AVANZAX). Con ella se pretende ayudar a estos establecimientos a adaptarse para el cumplimiento de la nueva normativa europea que entró en vigor el pasado mes de diciembre, lo cual, lógicamente, redundará en la prevención de reacciones por alergias alimentarias entre la población malagueña.

El reglamento obliga a estos establecimientos adoptar las medidas necesarias para que la información sobre determinados alérgenos (los que más frecuentemente producen alergias alimentarias: 14 en total) esté disponible y sea fácilmente accesible para el consumidor, por lo que los profesionales que trabajen en ellos deben conocer con precisión los alérgenos presentes en los distintos productos y platos elaborados. Por ello, esta iniciativa municipal ofrece información e incluso un modelo de ficha técnica para algunos platos, que pueden emplearse para dar cumplimiento a la normativa.

En el marco de esta campaña se van a ofrecer charlas en el Centro Municipal de Formación a un total de 540 profesionales de 97 escuelas infantiles de la ciudad y se pretende visitar los bares y restaurantes de la ciudad, en los que se repartirán folletos informativos destinados a los propietarios y trabajadores.

Por otra parte, la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (AEHCOS) organizará cinco cursos durante este año 2015, en distintas localidades de la costa: Torremolinos, Fuengirola, Marbella, Nerja y Málaga. Su objetivo principal es, igualmente, informar a los hoteleros sobre cuáles son las principales alergias e intolerancias alimenticias y las necesidades de informar a los clientes sobre la presencia de algún alérgeno alimentario en los menús ofrecidos en el establecimiento hotelero, así como las alternativas disponibles para cada caso (más información, en su página web).

Administración pública y entidades privadas trabajando, juntos o en paralelo, hacia un objetivo común: mejorar la seguridad de las personas alérgicas.

Algo se mueve.

eating-file7611327560827

¿Por qué cuando me río a carcajadas me da tos?

A veces, cuando en una primera consulta preguntamos a nuestros pacientes si reírse a carcajadas les provoca tos, contestan que sí con una expresión entre intrigada y desconcertada, como si estuvieran familiarizados con esa circunstancia pero nunca hubieran sospechado que podía tratarse del síntoma de algún padecimiento.

  laugh2-file000445454367

Y, sin embargo, puede serlo.

Aunque la mayor parte de las veces se tolera bien, pues cede cuando cesa la risa y no se vive con aprensión o angustia, en realidad puede ser un síntoma de asma.

Un estudio presentado en mayo de 2005 en una reunión internacional organizada en San Diego  por la Sociedad Americana del Tórax (American Thoracic Society) constató que más de la mitad de las personas asmáticas pueden presentar tos cuando se ríen (y no sólo tos, sino también, aunque menos frecuentemente, sensación de opresión en el pecho). Y no es necesario que la risa sea muy aparatosa: basta una simple risita, incluso breve, para que la tos aparezca. Que aparezca o no, y que lo haga antes o después, depende de cada persona: a veces, pueden bastar unos segundos, y otras veces es necesario que la risa se prolongue durante más de un minuto. Y, además, se ha constatado, también, que está relacionado con el grado de control de la enfermedad: cuando el asma está bien controlada es más raro que aparezca. Cuando ocurre, entonces, puede ser síntoma de que la enfermedad no está del todo controlada.

Esta circunstancia se atribuye a la hiperventilación que ocurre durante la risa. Cuando uno empieza a reírse a carcajadas, entran grandes bocanadas de aire por la boca, aunque normalmente no somos conscientes de ello. Ese volumen tan grande de aire, en tan poco tiempo, puede hacer que las paredes de las vías respiratorias se enfríen y se resequen. Y eso produce un cierto grado de inflamación en los bronquios, lo suficiente como para que aparezcan los síntomas.

La risa se puede comportar, entonces, como un desencadenante de los síntomas de asma en algunas personas, muy especialmente cuando el control de su enfermedad no es óptimo.

Y eso no es nada gracioso.

laugh-file2021335717961