Las enfermedades raras, una prioridad en Melilla

La atención a las personas con enfermedades raras, y concienciar a la sociedad sobre la importancia de estas patologías poco frecuentes, así como incrementar el conocimiento de las mismas, es una prioridad en la Ciudad Autónoma de Melilla.

La asociación Cuenta con Nosotros Melilla, asociación melillense que agrupa a todas las personas afectadas por enfermedades raras y de baja prevalencia, fue fundada en 2009 y desde entonces, con implicación de sus propios socios y colaboración de asesores y voluntarios, presenta una actividad importante en pro de sus objetivos:  ayudar, informar, orientar y defender los intereses de quienes padecen alguna enfermedad rara o de baja prevalencia.

Cada año organizan una Carrera-Caminata por las Enfermedades Raras (para potenciar la visibilidad de éstas en la sociedad), que suelen hacer coincidir con el Día Mundial de las Enfermedades Raras (aunque este año, precisamente, tuvo que ser aplazada por mal tiempo, celebrándose unos días después y demostrando de esa forma que ni las inclemencias del clima frenan su voluntad de hacerse ver),  y en el mes de octubre organizan unas Jornadas informativas sobre Enfermedades Raras: este año se celebrará la sexta edición de las mismas, que están previstas para los días 27 y 28 del mes de octubre.

Pulsa sobre el cartel anunciador si quieres acceder a la página web de la asociación:

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¿Por qué debo estar un rato sin hacer ejercicio tras recibir mi dosis de inmunoterapia?

Las vacunas para la alergia o inmunoterapia específica constituyen una forma de tratamiento para enfermedades alérgicas mediadas por IgE que tiene como objetivo disminuir la hipersensibilidad a las sustancias que las provocan. El procedimiento consiste, en lo básico, en administrar repetidamente los alérgenos al enfermo, hasta conseguir que sean tolerados. Durante la fase de inicio de la vacunación antialérgica, el paciente recibe dosis crecientes hasta alcanzar la dosis eficaz. Durante la fase de mantenimiento se repite la dosis eficaz a intervalos regulares.

Cuando el alérgeno se administra por vía parenteral (es decir, pinchado), debe hacerse siempre en un centro sanitario bajo supervisión de un profesional con supervisión específica y experiencia. Aunque es excepcional que haya complicaciones graves, el procedimiento no está del todo exento de riesgos. Recordemos que, al fin y al cabo, se está administrando al enfermo alérgico la sustancia que le produce alergia.

Existen algunos factores o circunstancias que pueden aumentar el riesgo de padecer una reacción alérgica tras el contacto con el alérgeno, incluso una reacción alérgica grave como una anafilaxia. Llamamos a esos factores o circunstancias «cofactores» o «factores aumentadores«.

El esfuerzo o ejercicio físico es uno de los cofactores mejor conocidos. De hecho, existe incluso un cuadro clínico llamado anafilaxia por alergia alimentaria dependiente de ejercicio. Se trata de personas sensibilizadas a determinados alimentos (el trigo está entre los más frecuentes) que toleran la ingesta de ese alimento sin problemas salvo en aquellas ocasiones en que su ingesta se combina con la realización de ejercicio físico: en tales casos, aparece una reacción anafiláctica (generalmente, cuando se hace ejercicio en las horas posteriores a la ingesta, aunque también puede ocurrir cuando se ha hecho ejercicio en la hora o las 2 horas previas a la toma del alimento. La intensidad del ejercicio necesario para favorecer una reacción alérgica grave es variable de una persona a otra, e incluso puede variar de un momento a otro para la misma persona.

Puesto que sabemos, entonces, que el ejercicio físico es un cofactor que puede aumentar el riesgo o potenciar la aparición de una reacción alérgica grave, lo lógico es evitarlo, si es posible, tras el contacto con el alérgeno. Especialmente si ese contacto ha tenido lugar por vía parenteral, es decir, inyectado. Por ese motivo, siempre se indica a las personas que reciben una dosis de inmunoterapia subcutanea que deben evitar el ejercicio físico intenso o violento durante las horas posteriores: de forma ideal, hasta 3 horas.

¿Podré, entonces, realizar deportes de competición si estoy recibiendo tratamiento con inmunoterapia?

Sí, se puede. Como vimos hace unos días, el  Código Mundial Anti-Doping permite este tipo de tratamiento sin ningún tipo de reparo. Y, por otra parte, este tratamiento no influye negativamente en la capacidad física del deportista: no disminuye su agilidad, ni sus reflejos, ni su potencia, ni su velocidad, … Eso sí, es necesario tener la precaución de no competir, ni siquiera someterse a entrenamiento, en las horas posteriores a la administración de la dosis (lo cual, una vez alcanzada la dosis de mantenimiento, será aproximadamente una vez al mes).

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