La prevención, desde la cocina (están en todo, estos scouts)

Hace unos años, con motivo de un cambio de la normativa reguladora de los conocimientos, habilidades y autorización de los manipuladores de alimentos acontecido en 2010, la Federación Madrileña de Escultismo (una de las múltiples asociaciones que se integran en ASDE-Scouts de España, a la que nos referíamos ayer) editó un Manual del Manipulador de Alimentos en un Campamento Scout.

El documento, cuyas recomendaciones están todavía vigentes, pretende servir de apoyo y marcar algunas directrices por las que puedan guiarse los colaboradores de los grupos scouts que prestan su servicio como voluntarios en las cocinas de los campamentos.

Aunque la atención fundamental del manual está dirigida a aspectos como la conservación de los alimentos y las medidas preventivas de la contaminación de los mismos (de cualquier tipo, pero muy especialmente biológica, para evitar enfermedades infecciosas e intoxicaciones), se dedica un capítulo completo a las alergias alimentarias.

Tras presentar algunos aspectos generales sobre el problema, se proponen unas medidas preventivas que son razonables, y que, en esencia, no difieren sustancialmente de lo que hemos comentado en entradas anteriores de este blog:

1.- Leer siempre los ingredientes de los alimentos que se vayan a utilizar en la preparación del menú, teniendo cerca el listado de sustancias a las que se es alérgico/intolerante para comprobar las etiquetas.

2.- En el caso de los niños aportar el certificado médico a los responsables y los cocineros del campamento para evitar confusiones e informarse del menú que va a consumir.

3.- Cocinar primero la comida del alérgico para evitar contaminaciones y contactos.

4.- Manipular cuidadosamente los utensilios (mejor si son exclusivos para el alérgico). No usar el mismo aceite o plancha para cocinar. Higienizar todas las superficies de trabajo.

5.- Cuidado con alimentos como masas, bechamel, caldos para sopas y sopas, pan rallado.

6.- Eliminar totalmente el alérgeno de la dieta, tanto el alimento en sí como los distintos productos que lo puedan llevar como ingrediente. Ante la duda, no tomarlo.

7.- Tener cerca la medicación oportuna, especialmente en casos de alergias muy graves.

Se incluye, también, una referencia somera a la celiaquía, y se habla del anisakis, aunque, de este último, exclusivamente en relación a su potencial como agente infectante, sin aludir a su carácter de alérgeno.

Era, sin duda, un documento útil, que ahora se complementa con el Manual para el Manejo de Intolerancias y Alergias Alimentarias  en los Campamentos Scouts del que hablábamos ayer.

Este Manual del Manipulador de Alimentos en un Campamento Scout también está disponible gratuitamente en internet:

http://alfilodelacocina.com/wp-content/uploads/sites/3/2013/06/Manual-del-manipulador-de-alimentos-FME.pdf

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