Riesgo de contaminación con cefalosporinas en preparados de otros antibióticos

La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha informado de un posible riesgo de contaminación cruzada con cefalosporinas de varios preparados comerciales de otros antibióticos (estreptomicina y vancomicina) fabricados por Laboratorios Normon, S.A.:

  • ESTREPTOMICINA NORMON 1g Inyectable, 1 vial + 1 ampolla de disolvente (CN:654788; NR:43272),
  • ESTREPTOMICINA NORMON 1g Inyectable, 100 viales + 100 ampollas de disolvente (CN:624569; NR: 43272),
  • VANCOMICINA NORMON 1g EFG 1 vial (CN:850933; NR:62894),
  • VANCOMICINA NORMON 1g EFG 100 viales (CN: 618686; NR: 62894),
  • VANCOMICINA NORMON 500mg EFG 1 vial (CN:850941; NR:62895) y
  • VANCOMICINA NORMON 500mg EFG 100 viales (CN:618694; NR:62895)

De acuerdo a la información que la AEMPS ofrece en su página web, no se puede descartar la presencia de trazas de cefalosporinas en esos preparados. ¿Qué consecuencias podría tener eso? En condiciones normales, para la generalidad de la población, ninguna. La presencia de trazas no supone ningún riesgo de toxicidad ni de efectos secundarios significativos por su acción farmacológica. El problema podría surgir en caso de que a una persona alérgica a cefalosporinas (u otros antibióticos beta-lactámicos, con los que podrían tener reacción cruzada) se le administrara un preparado que contuviera cefalosporina sin saberlo: en tal caso (y sólo en tal caso), sí podría haber una reacción alérgica.

Ante estos hechos y dado que los antibióticos referidos (estreptomicina y vancomicina) tienen un papel determinante en el tratamiento de ciertas patologías, la AEMPS ha evaluado el impacto que tendría una posible retirada de estos medicamentos y la disponibilidad de los medicamentos que pueden sustituirlos. De acuerdo a los datos disponibles, una retirada de todos los lotes de estos medicamentos produciría un problema de suministro que no podría ser cubierto con las alternativas existentes en el mercado, y por ello no se ha emitido una orden de retirada. Los preparados afectos siguen, entonces (y van a seguir), en el mercado, y no suponen absolutamente ningún riesgo para las personas no alérgicas.

Sin embargo, es necesario que esta circunstancia sea conocida para evitar la administración de estos preparados a pacientes que hayan experimentado reacciones alérgicas a las cefalosporinas u otros antibióticos beta-lactámicos. En la nota informativa que al respecto ha divulgado la AEMPS se mencionan posibles alternativas que podrían emplearse en estos pacientes (pulsa sobre el logotipo de la Agencia para acceder):

aemps

 

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