Previsiones para la primavera de 2017

Cada año, coincidiendo con el inicio de la primavera, la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica ofrece una rueda de prensa en la que proporciona un avance de lo que cabe esperar para la estación entrante por parte de las personas alérgicas a pólenes.

Esta predicción puede hacerse con un cierto grado de fiabilidad porque existe una relación directa entre las precipitaciones del otoño e invierno y los recuentos de pólenes de algunas plantas durante la primavera: entre ellas, las gramíneas, que son, precisamente, la planta que más problemas alérgicos causa en nuestro medio. Después de las gramíneas, en orden decreciente, las especies más alergénicas en España son olivo, ciprés, salsola, plátano de sombra y parietaria. Otros pólenes pueden tener importancia restringida a determinadas zonas geográficas, como es el caso de la palmera en Elche o el abedul en Galicia.

La recopilación de los datos de pluviosidad de otoño e invierno, junto con otros factores climatológicos como la temperatura y la humedad, permite a la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica establecer el nivel de intensidad de la
primavera en diferentes zonas geográficas, en esta ocasión en colaboración con el Grupo de Diseño Optimo de Experimentos de la Universidad de Castilla La Mancha.

En general, las previsiones para este año apuntan a una primavera muy leve en Canarias, leve en el litoral mediterráneo (sin incluir Andalucía) y zona septentrional, moderada en la zona centro y Andalucía, e intensa en Extremadura.

La ocasión también ha sido aprovechada por los especialistas de la SEAIC para recordar que la contaminación ambiental está influyendo negativamente en el ámbito de las enfermedades alérgicas, al aumentar la prevalencia de éstas y la intensidad de sus síntomas. El aumento de las temperaturas, de los niveles de CO2 y la sequía están cambiando la expresión de las reacciones alérgicas, algo que ha podido comprobarse respecto al comportamiento de pólenes sensibles a los cambios meteorológicos, cuyas plantas de origen han alargado su polinización y a niveles más elevados. Como el periodo de polinización se alarga, el tiempo de exposición también aumenta; ésto condiciona un incremento en las manifestaciones sintomáticas de los pacientes alérgicos.

Por otra parte, la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) indica que probablemente esta primavera las temperaturas alcanzarán valores superiores a los normales, y que las precipitaciones serán inferiores que otros años. Si ocurre efectivamente así, ello también podría contribuir a adelantar a mediados de abril el inicio de la polinización de las gramíneas, que generalmente suele ser un poco más tardío.

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