Las autoridades sanitarias advierten de riesgos de alergia por tatuajes con henna negra

La Henna es un tinte natural de color rojizo que se emplea para teñir el cabello y también para decorar la piel con dibujos no permanentes. Suele hablarse de “tatuajes de henna“,  aunque en realidad los verdaderos tatuajes son inserciones quirúrgicas permanentes de pigmentos en la piel, mientras que la henna se deposita en la capa más superficial de la misma, sin llegar a perforarla.

La henna natural se obtiene de las flores y las hojas secas de un arbusto, la Lawsonia inermis o Lawsonia alba. El polvo que se obtiene de ellas se mezcla con otros productos para formar una pasta de color pardo verdoso con la que se hacen dibujos sobre la piel que pueden durar unos tres o cuatro días. Se trata de un tinte de uso muy común en India, Pakistán, Oriente Medio y norte de África.

Su nombre en castellano es alheña. Henna es un término no reconocido en español por la Real Academia, aunque se utiliza como barbarismo muy extendido y  su inclusión está prevista en la vigésima tercera edición del diccionario. Y no debe confundirse con el ligustro, que es un arbusto oleáceo que también recibe el nombre de alheña.

Henna_novia de Noranina

(En la fotografía, obra de Noranina, una novia muestra su mano decorada con henna)

La Henna negra, por su parte, no existe como tinte natural. Para conseguir ese color (que algunas personas prefieren, porque los dibujos resultan más nítidos por el contraste con la piel, e incluso más duraderos) debe añadirse a la henna natural otros colorantes. Uno de los que pueden emplearse es la para-fenilendiamina o PPD, una sustancia cuyo uso directo sobre la piel debe evitarse precisamente por los riesgos de producir reacciones alérgicas, las cuales pueden ser graves. Tales reacciones no tienen que aparecer de forma inmediata, pudiendo retrasarse hasta varias semanas después de la aplicación de la sustancia, y además de picor, enrojecimiento y engrosamiento de la piel, pueden aparecer ampollas, decoloración permanente e incluso quedar cicatrices definitivas en la zona donde se aplicó el tatuaje, requiriéndose en algunos casos atención médica urgente o incluso hospitalización. Además, estas personas pueden quedar sensibilizadas para siempre frente a esta sustancia, de tal forma que futuros contactos con la parafenilendiamina, presente por ejemplo en algunos tintes para el pelo que se encuentran en el mercado, pueden desencadenar un cuadro de dermatitis alérgica de contacto.

Por este motivo, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios, al igual que ya ha hecho en varias ocasiones en el pasado, emitió ayer una nota informativa para advertir sobre los riesgos de utilizar henna negra para tatuajes, y ofrece una serie de recomendaciones que reproducimos de forma literal:

– Tenga precaución ante las ofertas para la realización de tatuajes temporales con Henna (dibujos sobre la piel, sin inyección intradérmica) que proliferan en verano en playas, mercadillos y otros eventos al aire libre.

– Evite los tatuajes temporales de color negro y aquellos en los que se ofrece una permanencia prolongada.

– Si ha aplicado recientemente sobre su piel algún tatuaje temporal a base de Henna negra y presenta alguno de los síntomas descritos, acuda a un servicio médico.

Puedes leer la nota informativa completa (donde se ha incluido iconografía que permite ver algunas de las posibles lesiones) pulsando sobre la imagen (una fotografía de un tatuaje con henna negra, obra de Ángel Aroca Escámez):

Tatuaje_en_Hena - Angel Aroca Escamez

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