¿Las alergias se desestacionalizan?

La importancia de realizar una buena historia clínica para el diagnóstico de las alergias es algo homogéneamente aceptado pero quizás no siempre adecuadamente valorada. Las pruebas complementarias resultan, por supuesto, indispensables, pero, dado que las pruebas complementarias detectan sensibilización (la presencia de anticuerpos IgE frente a un alérgeno concreto), y sensibilización y alergia no son términos sinónimos, puesto que es necesaria la presencia de síntomas para que podamos hablar con propiedad de alergia, para concretar la existencia de una alergia es necesario ponderar adecuadamente la información que el paciente puede transmitir sobre la presentación, intensidad y evolución de sus síntomas en relación con la estacionalidad, el clima y la temperatura, la ubicación geográfica, posibles variaciones a lo largo del día o cambios claros en relación con la mayor o menor proximidad de distintos elementos identificables.

Las pruebas, entonces, tanto las que se hacen en la piel como las que se hacen en laboratorio, detectan la sesibilización. Pero no se puede prescindir de una buena historia clínica (incluyendo la entrevista que se hace al paciente, y la exploración clínica) para concluir la existencia de alergia. Muy especialmente, por supuesto, cuando las sensibilizaciones son múltiples, pues generalmente la incidencia de unas u otras sobre los síntomas del paciente no es homogénea.

De ahí, siempre lo hemos dicho, que nos guste comparar la investigación del alergólogo con la de un detective. En distinto ámbito, por supuesto.

La expresión “alergia primaveral” está claramente incoporada al lenguaje popular, como una manifestación de que, en efecto, determinadas alergias guardan relación con alguna época concreta del año. En este caso, el principal factor determinante es la polinización de determinadas plantas (plantas que polinizan por vía aerófila, básicamente).

Sin embargo, como consecuencia de la contaminación y el calentamiento global, los cambios entre las estaciones se van haciendo más tenues, los límites entre una y otra más diseminados. Este año, por ejemplo, estamos teniendo un invierno inusualmente cálido. Eso hace que algunas plantas adelanten su polinización, o la prolonguen en el tiempo. Los esquemas que antaño se aceptaban como válidos pierden rigidez, y se hacen más flexibles. Algunas especies de árboles que florecían en primavera, por ejemplo, muestran ya toda su colorida vistosidad. Esta semana hemos leído un artículo titulado “Las alergias se desestacionalizan“, que nos ha estimulado a hablar sobre este asunto.

Ciertamente, este es un aspecto que debemos tener en cuenta, y un conocimiento que debemos incorporar a nuestra actuación profesional.

almendro

Fotografía de un almendro en flor realizada por Nicolás Pérez, tomada de Wikipedia.

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