El Ayuntamiento de Benalmádena cambia los plátanos de sombra de la avenida de la Constitución por palmeras

Tal vez su principal objetivo no haya sido, precisamente, el de evitar padecimientos a las personas alérgicas, pero ese va a ser, igualmente, un beneficio añadido: El Ayuntamiento de Benalmádena cambia los plátanos de sombra de la Avenida de la Constitución de esta ciudad por palmeras.

El plátano de sombra, cuyo nombre científico es Platanus hispanica, es un árbol de la familia de las platanáceas que crece bien en zonas templadas y alcanza grandes alturas. Es muy apreciado como árbol ornamental en parques y jardines, reúne algunas características que representan, sin duda, ventajas en ese sentido: es muy longevo y resiste muy bien la contaminación de las ciudades; soporta muy bien las podas; y, además, aunque es un árbol de hoja caduca, en sus ramas altas puede alcanzar gran frondosidad en verano, lo que hace que proporcione una sombra muy apreciada; de ahí su nombre: plátano de sombra.

Al plátano de sombra dedicamos nuestra sección “El Alérgeno del Mes” del mes de marzo del año pasado, ya que su gran inconveniente es su potencial alergénico. Aunque tiene un corto periodo de floración, que se desarrolla generalmente entre principios de marzo y finales de abril, tiene una polinización explosiva, alcanzando niveles muy altos de polen en el aire en un corto periodo de tiempo, lo cual, junto con el hecho de que es una especie muy frecuente en nuestros paisajes urbanos, hace que la prevalencia de alergia a su polen es elevada.

Sin embargo, como decíamos arriba, no es precisamente este potencial alergénico lo que ha llevado al Ayuntamiento de Benalmádena a sustituir los plátanos de sombra de la Avenida de la Constitución por palmeras:  “El cambio está motivado por las quejas vecinales”, en palabras del Concejal de Parques y Jardines de la ciudad, “ya que las copas de los árboles acabaron invadiendo algunas viviendas, debido al escaso ancho del acerado y el gran volumen de los plátanos, además de la consiguiente suciedad originada por caídas de hojas y frutos”.  Junto a lo anterior, se ha detectado que los ejemplares retirados estaban en mal estado, con riesgo a medio plazo de fractura de sus ramas (motivo por el cual no van a ser trasplantados a otra zona).

Y se ha optado por las palmeras debido a su menor coste de mantenimiento, ya que no requieren tantas labores de poda y regado como otras especies, a su estética evocadora de un paisaje tropical, a que su morfología permitirá el paso de vehículos y a que, dado el volumen de sus copas, no es previsible que produzcan invasiones en las viviendas de la vía.

Además, y aunque no haya sido éste el principal objetivo para llevar a cabo el cambio, la alergia al polen de palmera es muchísimo menos prevalente en nuestra zona.

Por lo que, en general, los alérgicos al polen que vivan en Benalmádena o la visiten al principio de la primavera, saldrán ganando con el cambio.

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