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Una nueva Aplicación móvil ayuda a deportistas asmáticos a saber qué fármacos pueden tomar de acuerdo con la normativa anti-dopaje

NoDopApp es una nueva aplicación móvil gratuita desarrollada por la Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte (AEPSAD) que permite al usuario consultar si un medicamento contiene alguna sustancia que se encuentre incluida en la “lista de sustancias y métodos prohibidos en el deporte”. Para acceder a esta información, el usuario debe introducir el nombre del medicamento o el principio activo, o escanear su código de barras.

La aplicación indicará si el medicamento o alguno de sus componentes se encuentran incluidos en la “lista de sustancias y métodos prohibidos en el deporte”. En el caso de que la sustancia sólo esté prohibida siempre en función de determinadas condiciones (como la vía de administración, la dosis aplicada, el deporte en cuestión, …), se especificarán dichas condiciones.

Las fuentes de información de las que se nutre esta aplicación es el registro de medicamentos autorizados por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y la vigente Lista de Sustancias y Métodos Prohibidos en el Deporte, publicada por Resolución del Consejo Superior de Deportes.

Por sus características, esta App puede resultar muy útil para disminuir incertidumbre a los deportistas que deben tomar determinados medicamentos incluso en épocas de competición, como es el caso de quienes padecen asma o alergias en general.

La aplicación móvil NoDopApp puede descargarse desde este enlace:

 

 

 

Quiero ser… alergóloga

En esta jornada histórica en la que cientos de miles de personas, mujeres y hombres, se han echado a la calle en las ciudades de toda España para reivindicar la igualdad real (no la legal: esa ya la tenemos) entre ambos géneros en todos los ámbitos de la sociedad, hemos sabido, por un artículo incluido en el periódico sanitario Diario Médico, que el género es un factor irrelevante a la hora de que un médico (o médica) elijan especialidad.

El número de orden obtenido en el examen MIR (examen selectivo del que ya hemos hablado en entradas anteriores de este blog), y las expectativas sobre perspectivas profesionales y oportunidades laborales que pueden ofrecer las distintas especialidades médicas son los factores que más determinan las preferencias del futuro residente para elegir una u otra especialidad, independientemente del sexo del candidato.

Puesto que el porcentaje de mujeres en el colectivo de alumnos de las facultades de medicina crece año tras año, el hecho de que el género no resulte relevante para elegir una u otra especialidad implica que todas las especialidades médicas se están, de igual modo, feminizando. Hay, en definitiva, más médicas que médicos, y la proporción crece en todas las especialidades a favor de las primeras, cuya vocación, preparación y dedicación no son menores que las de sus colegas varones.

Por eso, llama la atención y resulta desazonador que todavía hoy, en una realidad social como la descrita, resulten necesarias campañas como la que ha puesto en marcha el Colegio Oficial de Médicos de Málaga, para concienciar a la población de la necesidad de brindar a las mujeres que ejercen la medicina el mismo respeto que se pueda brindar a los hombres:

Y resulta también desconcertante que todavía hoy una parte importante de la población infantil tenga asumidos estereotipos profesionales de género que no responden a la realidad, como muestra este vídeo de MullenLowe London para Inspiring The Future: Redraw the balance (es decir, Redibujar el equilibrio).

En él se muestra cómo los niños, al comienzo de su educación, ya definen las oportunidades laborales asumiendo que algunas de ellas son propias de un género concreto, y que ese prejuicio llega a resultar más fuerte que la propia evidencia: “Están disfrazadas”, dice alguno de los chiquillos cuando ve entrar a un grupo de mujeres vistiendo uniformes que había considerado propios de hombres.

“Curiosa época”, reza una frase que se atribuye a Albert Einstein, “en la que es más fácil romper un átomo que un prejuicio”. No está resultando fácil, ciertamente, pero la respuesta multitudinaria de hoy resulta reconfortante por transmitir la certeza de que estamos en buen camino.