Archivo por meses: noviembre 2015

El Alérgeno del Mes: El Argán como posible alérgeno ocupacional

Es un hecho indiscutible que la prevalencia de las alergias en general está aumentando de forma notoria. Las hipótesis que se esgrimen para explicar este aumento son diversas, y no excluyentes entre sí. Entre las teorías más aceptadas está la que defiende que, puesto que en la sociedad industrial el ser humano entra en contacto directo con un número cada vez mayor de alérgenos (procedentes de las fuentes más diversas, y procesados por intervención del ser humano de formas variadas), la probabilidad de que nuestro sistema inmunológico reaccione de forma anómala contra algunos de ellos también aumenta.

El argán es una planta que crece de forma endémica en zonas semi-desérticas del sudoeste de Marruecos y de Argelia. Su nombre científico es Argania espinosa, única especie del género Argania. Se trata de un árbol que puede crecer hasta los 8 o 10 metros de altura, y es espinoso con el tronco rugoso. Su fruto mide unos 2-4 cm de longitud, y contiene 2 o 3 semillas que son ricas en aceite. La superficie de los bosques de argán ha disminuido mucho en los últimos años, debido a su utilización como combustible, al aprovechamiento de los terrenos para otros cultivos y al pastoreo (las cabras se comen sus hojas, incluso subiendo a sus ramas más altas, como se ve en la fotografía adjunta, de Marco Arcangeli). En 1998, la Unesco declaró Reserva de la Biosfera la zona al suroeste de Marruecos donde crece esta planta.

Goats_on_a_tree,_capre_sull'_albero

En las últimas décadas, su aceite se produce y exporta para su empleo en la industria cosmética. También se utiliza en la alimentación, pero esta utilidad tiene más carácter local: su exportación está más vinculada a su utilidad cosmética, pues se le atribuye un papel facilitador en la regeneración y renovación celular. Tradicionalmente, en Marruecos ya se utilizaba para hidratar y cuidar la piel y el cabello, y en la actualidad forma parte de la composición de productos como jabones, lociones, cremas, etc., que se emplean en diversos países.

Recientemente, este mismo mes de noviembre, la revista Allergy (European Journal of Allergy and Clinical Immunology)  ha publicado un artículo cuyos autores, partiendo de la idea de que el uso extendido del argán y sus derivados podría tener como consecuencia la sensibilización de algunas personas frente al mismo, se plantearon investigar si los trabajadores de una fábrica cosmética expuestos a polvo de argán en su trabajo presentaban alergia al mismo. Estudiaron a todos los trabajadores de forma individual, haciéndoles pruebas de diverso tipo dependiendo de sus síntomas, entre las que estaban pruebas cutáneas, búsqueda de anticuerpos IgE en sangre y prueba de provocación nasal con polvo de argán. Encontraron tres casos de asma ocupacional por sensibilización al polvo de argán, lo cual representaba exactamente la tercera parte del total de nueve trabajadores expuestos. Pudieron identificar 15 proteínas diferentes en el argán frente a las cuales reaccionaban los anticuerpos IgE de los pacientes sensibilizados, y encontraron en laboratorio que algunos de estos anticuerpos podían reaccionar también frente a alérgenos de la nuez de nogal.

Como conclusión de su trabajo, afirman que la exposición de alto nivel al polvo de argán debería considerarse como una causa potencial de alergia mediada por IgE frente a este producto, y que los trabajadores que manejan polvo de argán deberían ser estudiados desde este punto de vista.

En realidad, como hemos afirmado en ocasiones anteriores en este blog, el hecho de que hayan encontrado casos de alergia entre estos trabajadores no necesariamente implica que la causa sea la exposición al polvo de argán (no existen elementos sólidos en el estudio que puedan llevarnos a deducir de forma indubitada una relación de causalidad), pero la hipótesis es plausible, y su conclusión, por tanto, es razonable. De ser así, se trata, como ellos afirman en el título del artículo, de la primera evidencia descrita de la existencia de asma ocupacional en una fábrica de cosméticos por polvo de argán, una sustancia cuyo uso está cada vez más extendido y que, por tanto, debería merecer consideración en los protocolos de evaluación de la salud de estos trabajadores.

Gran Recogida de Alimentos 2015 (¿Por qué no, también, sin gluten?)

Los Bancos de Alimentos son organizaciones sin ánimo de lucro basadas en el voluntariado, cuyo objetivo es recuperar excedentes alimenticios de la sociedad y redistribuirlos entre las personas necesitadas. No solamente se centran en evitar cualquier desperdicio o mal uso, sino que orientan su actividad a facilitar la llegada de alimentos a personas y familias en situación de pobreza o exclusión social, para lo cual realizan campañas que buscan despertar el espíritu solidario y propiciar donaciones que contribuyan a paliar las dificultades de los más necesitados.

En España, los Bancos de Alimentos se agruparon en 1996 en la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL), una asociación también sin ánimo de lucro que en la actualidad reúne a 55 Bancos de Alimentos, contando al menos con uno en cada provincia del territorio nacional.

Bajo el lema “El hambre sigue ahí”, hoy viernes 27 de noviembre se inicia la III Gran Recogida de Alimentos, organizada por la Federación Española de Bancos de Alimentos junto a los 55 bancos que la integran, que se prolongará durante mañana 28 de noviembre en todo el país y también hasta el 29 en Madrid. Las dos campañas anteriores alzaron a la población española como la más solidaria de Europa, al superar con creces las cifras de las recogidas anuales de otros países de nuestro entorno, y el objetivo de la Gran Colecta de este año es incluso superar la cantidad de alimentos no perecederos (en torno a 21 millones de kilos) recogidos en la pasada edición.

Para ello, los Bancos de Alimentos cuentan con la colaboración de los medios de comunicación, que difunden la iniciativa e informan sobre la misma, y muy especialmente con la implicación de los voluntarios, en torno a 110.000, que se distribuirán en los cerca de 10.100 puntos de donación habilitados en hipermercados, supermercados y tiendas de alimentación en todo el territorio nacional, así como también en mesas de recogida de empresas, centros educativos y diferentes instituciones que se suman a la iniciativa.

Aunque se proporcionarán medios diversos para que puedan hacerse donaciones, incluso mediante la utilización de dispositivos tecnológicos (como el envío de mensajes SMS solidarios, cada uno de los cuales representará una aportación económica), gran parte de las donaciones obtenidas en estas campañas lo son en especie: alimentos preferentemente no perecederos que aportan quienes quieren colaborar, bien trayéndolos directamente de casa o comprándolos en los comercios donde se encontrarán los puntos de recogida (que se ubican en estos establecimientos precisamente para facilitar esta modalidad de colaboración).

Dado que una gran parte de las donaciones que se hacen en estas campañas están constituidas por alimentos que aporta directamente el donante y se proporcionarán a sus destinatarios finales, algunas organizaciones de celíacos proponen tener presentes a las personas que no pueden consumir gluten por padecer celiaquía. Ellos plantean que , si tu colaboración va a consistir en adquirir algún producto alimentario expresamente para depositarlo en la mesa de recogida del supermercado, ¿por qué no priorizar alimentos sin gluten? Si eliges algún alimento sin procesar, a igualdad de condiciones puedes elegir alguno que no tenga gluten (acuérdate: trigo, avena, centeno, cebada, y sus derivados, son los cereales que los celíacos deben evitar). Y si eliges algún alimento procesado, no es raro que tengas diversas alternativas, de marcas diferentes, algunas de las cuales incluirán gluten en su composición, y otras no. Probablemente los receptores últimos de estos alimentos no tengan facilidad para seleccionar las donaciones que aceptan, y la prevalencia estimada de celiaquía en nuestro entorno es del 1 % aproximadamente. ¿Por qué no tenerlos en cuenta a la hora de seleccionar los productos que se compran expresamente para ser donados?

¿Te parece una frivolidad pensar en estos detalles ante una campaña como ésta?  No lo es; por el contrario, obviar este tema puede suponer para estas personas una dificultad añadida a la hora de participar de los alimentos donados, ya que, para ellos, la ausencia de gluten en sus alimentos es requisito imprescindible para su salud. No se trata de convertir este criterio en un factor limitante que desincentive o dificulte la posible donación, sino sólo ser conscientes de que, ante opciones por lo demás equivalentes, la elección que hagamos podría suponer excluir involuntariamente a algunos potenciales destinatarios de nuestra donación.

Si quieres conocer más detalles sobre la III Gran Recogida de Alimentos, pulsa sobre la imagen para ir a la página web de la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL):

 GRANRECOGIDA