Archivo por años: 2014

Las alergias en su contexto: un número redondo, un punto y seguido.

Cuando, coincidiendo con el inicio de la primavera, asumimos el compromiso autoimpuesto de actualizar este blog, entonces recién nacido, con una cadencia diaria de lunes a viernes (a excepción de los festivos), no imaginábamos que el 31 de diciembre coincidiría con la entrada número 200. Y no es que esa coincidencia tenga la más mínima importancia, pero es una anécdota curiosa. Nos permite volver la vista atrás, y analizar si realmente estamos consiguiendo presentar, como es nuestra intención, un enfoque integral de las enfermedades alérgicas de cualquier tipo.

Doscientas entradas son un buen número de entradas: muchas ideas, dosificadas a lo largo de todos estos meses, en forma de artículos que, deseamos, buscan presentar información útil o interesante para cualquier persona con inquietud sobre las alergias y sobre la forma en que, como individuos y como sociedad, las vivimos. Hemos abordado y desarrollado conceptos múltiples, algunos de los cuales se han incorporado a nuestra sección Alergopedia, contribuyendo de ese modo al crecimiento de la misma. Hemos proporcionado recomendaciones para prevenir o disminuir las consecuencias de las enfermedades alérgicas o para hacer más llevadero su padecimiento: las mismas que facilitamos a nuestros pacientes en la consulta, y que se actualizan en la sección Aula de Pacientes. Hemos descrito y recomendado desde recetas de cocina a aplicaciones electrónicas que puedan resultar útiles a personas alérgicas o intolerantes. Y, además de eso,  junto a ello, hemos hablado de historia, de actualidad política, de normativa legal, de prestaciones sociales, de cine, de pintura, literatura, escultura, cómic, botánica, zoología, antropología, … y todo ello, por supuesto, siempre relacionado con las enfermedades alérgicas, que, como cualquier otra enfermedad humana, no pueden entenderse plenamente si prescindimos de su contexto, pues sus implicaciones son muchísimo más amplias y variadas que las (de por sí, tremendamente importantes) puramente biológicas.

Si estás entre nuestros lectores habituales, muchas gracias, pues es vuestra presencia la que nos anima a seguir actualizando este blog con la cadencia mencionada. Si, por el contrario, acabas de incorporarte al grupo, tómate unos minutos para desplegar el menú de la columna de la derecha y leer los títulos de las entradas de este blog (¡que ya, permitidnos la pequeña broma, se cuentan por centenares!): entre doscientas entradas, seguro que encuentras algunas que te interesen.  Y, tanto unos como otros, recordad que podéis contactar con nosotros, si lo deseáis, a través del correo electrónico, de nuestra página de Facebook o nuestra cuenta de Twitter (@Alergologos)…  o, por supuesto, en la consulta.

Os deseamos un muy feliz año nuevo.

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(Nos vemos el próximo día 2 de enero).

El león con alergia (o cómo una alergia puede estropear el día hasta al Rey de la selva)

En 2009, Alexandre So, Antoine Rodelet y Josselin Charier crearon para el estudio francés Hari unos cortometrajes de dibujos animados protagonizados por un león que le daba nombre a la serie: León. Basados en la técnica de animación tridimensional por ordenador, cada episodio de León, de tan sólo tres minutos de duración, presenta a su personaje principal metido en alguna situación divertida de la que no siempre sale del todo airoso.

El décimo primer episodio, cuyo título original, Dandelion (“Diente de León“), se ha traducido al español como “El León con alergia“, presenta a su protagonista intentando cazar una gacela mientras lucha con los estornudos incontrolables que le produce la exposición a las cipselas del diente de león.

El diente de león es la planta cuyo nombre científico es Taraxacum officinalis, y efectivamente su polen puede ser causa de alergia respiratoria. Sin embargo, las cipselas son las estructuras especializadas (similares a “pelusas”) que ésta y otras plantas similares utilizan para facilitar que sus semillas, livianas y adheridas a esas estructuras, sean transportadas por el viento a zonas distantes. Las cipselas no son polen, y no son, por tanto, las responsables de la polinosis, es decir, de la alergia al polen, como ya abordamos meses atrás en este blog.

Hecha esta aclaración, nada nos impide, sin embargo, aceptar la metáfora que los autores de estos dibujos animados nos proponen al presentar las cipselas como causantes de estornudos tan potentes que incluso rocas pesadas vuelan por los aires como consecuencia de su fuerza, y entretenernos con esta fábula en la que una alergia respiratoria (una “simple” fiebre del heno) no tratada arruina el día al mismísimo Rey de la selva.

Los episodios de León están presentes en Youtube, y concretamente al capítulo titulado Dandelion (“El León con alergia“) puede accederse pulsando sobre la imagen:

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